A pesar de que el supermercado es uno de los lugares que más solemos frecuentar, la gran mayoría de veces no nos paramos a pensar porqué escogemos un producto de una marca u otra, o porqué algunos días llegamos a casa con la bolsa de la compra más llena de lo que esperábamos.
Todo esto tiene una explicación, y, en gran parte, se debe al uso de técnicas de neuromarketing.
A pesar de que aparentemente relacionamos la neurociencia con las grandes marcas, incluso los comercios más pequeños hacen uso de ella para diseñar estrategias de marketing. Pero, ¿cuáles son las técnicas de neuromarketing más utilizadas en los supermercados?
- El uso de la música
Al igual que ocurre en muchos establecimientos, especialmente en las tiendas de ropa, la música influye mucho en el comportamiento de los clientes.
Está demostrado que nuestro cuerpo y nuestra mente tiende a sincronizarse con el ritmo de una canción. Por eso, los supermercados utilizan distintos estilos de música en función de la afluencia de gente en el establecimiento.
Cuando hay mucha gente, se utiliza música más enérgica para que los clientes hagan la compra más rápido y evitar que se produzcan colas muy largas. En cambio, en los momentos en los que el supermercado está más vacío, la música es mucho más calmada y tranquila, para que el consumidor pase más tiempo dentro y compre más.
- La ruta de compra

¿Por qué los productos básicos suelen estar muy alejados de la entrada?
Pues esta también es una técnica de neuromarketing. En un supermercado, la ruta de compra de un cliente está predefinida. De forma que, los productos básicos como el agua, la leche o el papel, suelen estar situados en los últimos pasillos. Mientras que, otro tipo de artículos como los chicles, las chocolatinas o las bebidas alcohólicas, habitualmente se encuentran próximos a la caja.
Gracias a esto, el supermercado logra establecer un camino en el que pasamos por todos los pasillos, haciendo que, en muchas ocasiones, compremos algo que no teníamos previsto.
Aquí también entra en juego la disposición de los productos en las estanterías. Las alturas de las estanterías y el contenido de las mismas no es elegido al azar. Si el supermercado le interesa vender un producto, siempre lo colocará a la altura de los ojos, ya que es lo primero en lo que nos fijamos. Y, por otro lado, los artículos que menos venden son los que están ubicados más abajo en las estanterías.
- El sistema de precios
Como con cualquier producto o servicio, el precio es uno de los elementos más importantes a la hora de vender, sino el que más.
En los supermercados nos cansamos de ver ofertas y promociones, ya sea en sus folletos publicitarios, en carteles o simplemente en los propios letreros de cada artículo. En algunas ocasiones, si comparamos estas “rebajas” con el precio original, la diferencia es casi inexistente. Pero es mucho más probable que decidamos comprar un artículo en el que leamos: “OFERTA ÚNICA”.
Además, una técnica infalible para establecer el precio de cualquier producto el uso del número 9.
¡Seguro que esto sí que lo has notado!

Todos los artículos que incluyen un 9 al final de su precio, son mucho más comprados que aquellos que no lo tienen. Por eso es tan común ver un montón de supermercados que utilizan precios como 2.99€, 5.99€ o similares.